SEKHMET
25,00€ IVA incl.
- Formato: 10 ml
- Coraje y poder personal.
Sekhmet – Poder personal y Coraje
Sekhmet, diosa leona guerrera del antiguo Egipto, simboliza el arquetipo de poder fiero y el valor transformador. Hija del dios Sol Ra, su nombre significa “La Poderosa”, y se la representaba como una mujer con cabeza de leona, portando el disco solar. En los mitos, Ra la envía a castigar a la humanidad por su impiedad: Sekhmet desata una furia devastadora, casi extinguiendo a la raza humana. Solo logran aplacarla mediante un ardid: le hacen beber cerveza teñida de rojo que ella confunde con sangre; embriagada, su cólera se disuelve y se transmuta en benevolencia. Así Sekhmet, la destructora, se convierte en Hathor, la diosa del amor y la alegría, mostrando la otra cara de su esencia.Este relato ilustra la dualidad de Sekhmet: diosa de la guerra y la venganza, pero también diosa sanadora.
Arquetípicamente, Sekhmet nos enseña a reclamar nuestro poder. Representa el coraje indomable (el rugido de la leona) y la capacidad de sanar las heridas profundas mediante la transmutación de la rabia en fuerza vital. Sekhmet es la guardiana del equilibrio: destruye para sanar, infunde miedo pero también protección. Como arquetipo femenino, encarna la soberanía y dignidad que surge cuando integramos nuestra furia y nuestro amor en un mismo cáliz. Nos invita a ser leonas de espíritu, con el corazón ardiente y las garras listas para defender lo sagrado, pero también con la sabiduría para calmarse y curar.El perfume roll on Sekhmet
Compuesto por oud, sándalo, cedro, vetiver y nardo índico – una mezcla de maderas nobles y resinas profundas, realzada por raíces terrosas. Su aroma es intenso, oscuro, ligeramente ahumado y terroso, evocando templos antiguos y desiertos sagrados.Esta sinergia nos invita a contemplar el auténtico poder que proviene del amor y no de la dominación.
Es un aroma que infunde fortaleza y valor (las notas amaderadas nos aportan firmeza como un tronco robusto e inamovible), a la vez que envuelve con un aura de misterio (las resinas aportan una cualidad mística y ceremonial).Energéticamente, este aroma trabaja la frecuencia del calor interior: activa la valentía y el poder personal (Sekhmet era considerada la protectora de los faraones en batalla), moderados por la sabiduría introspectiva.
Las maderas como el sándalo y el cedro brindan una base centrada y meditativa. El sándalo es una nota clave: dulce, lechosa, con vibración alta pero bien arraigada. Tradicionalmente empleado para fomentar la meditación, se considera que su aroma “limpia la mente, trae calma a todo el ser y promueve la paz interior y la sensación de unidad”. De hecho, Worwood describe el sándalo y el incienso como aceites que conectan los chakras inferiores con los superiores, creando balance entre nuestro lado terrenal y nuestra espiritualidad. En Sekhmet, el sándalo ayuda a canalizar el fuego del plexo solar (la ira o el ímpetu guerrero) hacia el corazón y el tercer ojo, para que la acción sea guiada por la conciencia.El cedro, con su perfume seco y penetrante, aporta una vibración de protección ancestral: los antiguos lo quemaban para ahuyentar la negatividad y consagrar espacios sagrados.
En lo sutil, el aceite de cedro estabiliza emociones volátiles y confiere una sensación de estar protegida por una fuerza superior – igual que Sekhmet protegía a Ra. Es un aroma de valentía y arraigo: imagina los cedros del Líbano, altos y sólidos desafiando tormentas; esa es la impronta que confiere a quien camina junto a Sekhmet. La inclusión de vetiver en esta mezcla añade el elemento de tierra fría y húmeda que modera el calor: vetiver aquí actúa para absorber la furia y transformarla en curación. Si la rabia es fuego, el vetiver es tierra fértil que lo contiene; no por nada Sekhmet también se vinculaba a la curación de fiebres y dolencias, simbolizando que su fuego bien encauzado sana en lugar de destruir. Por último, el nardo índico (spikenard) – aceite sagrado de la antigüedad – es la firma final de esta sinergia. El nardo era la esencia de la unción de reyes y maestros (María Magdalena usó nardo en la unción de Jesús, y en Egipto estaba reservado a altos sacerdotes y a ceremonias de transición). Su vibración es alta, asociada al cuidado del corazón y el alma: “la rosa es la maestra del corazón, pero el nardo es su custodio, aportando paz, fe y coraje cuando hay temor a lo desconocido”. En Sekhmet, el nardo índico permite que el poder se tiña de compasión y de propósito sanador. Disipa el miedo interno a nuestro poder e inculca una profunda paz valiente. El nardo ha sido utilizado en rituales de transformación, duelo y ascensión. Trabaja sobre el chakra corazón y la corona, ofreciendo consuelo profundo y facilitando la conexión con lo divino. Aporta serenidad, coraje y aceptación ante lo desconocido. Es un aliado perfecto en procesos de integración emocional, duelo o transmutación interior.Chakras y Energías Asociadas: El Poder Transformador de Sekhmet
El perfume Sekhmet está diseñado para acompañarte en un proceso profundo de empoderamiento, expresión y sanación interior.
Chakra del Plexo Solar (Manipura):
Es el centro principal que activa Sekhmet. Este chakra, ubicado en el abdomen, está relacionado con la voluntad, el poder personal y la acción. Sekhmet fortalece el “sol interior”, aportando coraje, determinación y claridad para actuar con integridad.
Chakra Corazón (Anahata):
La energía poderosa de Sekhmet se eleva desde el plexo hacia el corazón, guiando ese poder con compasión, amor y sabiduría. Aquí ocurre la verdadera transmutación: la fuerza que antes podía ser furia, se convierte en protección y sanación.
El símbolo egipcio del Ankh, asociado a Sekhmet, representa precisamente esta fuerza vital transformadora.
Chakra del Tercer Ojo (Ajna):
Sekhmet también activa el centro de la visión espiritual. Como “El Ojo de Ra”, ella encarna la conciencia despierta que actúa en el mundo con discernimiento.
Chakra Garganta (Vishuddha):
El rugido de Sekhmet simboliza la expresión de la verdad. Este perfume inspira la autoexpresión auténtica, ayudando a liberar bloqueos de comunicación o miedo a hablar desde el poder interior. Ideal para quienes desean decir su verdad con confianza y firmeza.
Chakra Raíz (Muladhara):
Con aceites como vetiver y cedro, Sekhmet también refuerza el enraizamiento. Sekhmet nos recuerda que el verdadero poder se sostiene en la humildad y el vínculo con la Tierra.
Chakra Corona (Sahasrara):
El nardo abre la conexión con el plano espiritual superior. La energía de Sekhmet se convierte así en un canal vertical claro, a través del cual la guía divina desciende y se manifiesta en acciones concretas, con coherencia e integridad.
Elaborado en Granada con amor e intención.
Este perfume ha sido elaborado con gratitud profunda hacia la Escuela Priestess Presence y Sanctuary of 13 Moon Mystery School, by Ariel Spilsbury. Escuelas que transmiten un conocimiento ancestral que honra lo sagrado femenino y despierta la memoria espiritual en cada mujer.
Lo siento, no hay reseñas que coincidan con sus selecciones actuales
- Aceite de jojoba (Simmondsia chinensis) *
- Aceites esenciales 100% naturales.
- Sekhmet: diosa de la guerra y la curación.
- Arquetípicamente, Sekhmet nos enseña a reclamar nuestro poder. Representa el coraje indomable (el rugido de la leona) y la capacidad de sanar las heridas profundas mediante la transmutación de la rabia en fuerza vital.
- Sekhmet es la guardiana del equilibrio: destruye para sanar, infunde miedo pero también protección. Como arquetipo femenino, encarna la soberanía y dignidad que surge cuando integramos nuestra furia y nuestro amor en un mismo cáliz.
- Compuesto por oud, sándalo, cedro, vetiver y nardo índico – una mezcla de maderas nobles y resinas profundas, realzada por raíces terrosas. Su aroma es intenso, oscuro, ligeramente ahumado y terroso, evocando templos antiguos y desiertos sagrados.
- Esta sinergia nos invita a contemplar el auténtico poder que proviene del amor y no de la dominación.
Aplicar en puntos de pulsión, plexo solar y corazón.




